jueves, 27 de octubre de 2022

DOS LECTURAS FUNDAMENTALES SOBRE LA RENTA BÁSICA

         Mis últimas lecturas sobre las políticas públicas de Renta Básica han sido dos libros de Daniel Raventós que considero fundamentales para situar el estado de la cuestión en el momento actual. El primero tiene como título “Renta básica incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa”, escrito en colaboración con Jordi Arcarons y Lluís Torrens, y el segundo es “La Renta Básica. ¿Por qué y para qué?”

    

        En el primer libro, se aborda un elemento sustancial en orden a considerar la viabilidad de una renta básica universal como derecho de ciudadanía, la sostenibilidad de su financiación. Los buenos propósitos no resultan suficientes para convertir una idea justa en una política pública que resuelva problemas reales que afectan a la ciudadanía. La introducción en la agenda pública del debate sobre las políticas de ingresos garantizados requiere una sólida fundamentación práctica que muestre su posibilidad de implementación.

        La metodología empleada tiene como punto de partida el análisis de la fiscalidad en el IRPF, en el que se observa una regresividad en numerosas reducciones sobre la base imponible, lo que también ocurre con algunas de las deducciones contempladas en el impuesto. Estos factores limitan la progresividad que sería deseable en un impuesto sobre la renta, reduciendo su efecto redistributivo. Se propone una reforma fiscal que aumente la progresividad del impuesto, haciendo que se incremente su impacto en la reducción de la desigualdad aumentando su impacto redistributivo de ingresos.

        Una de las fuentes de financiación de la Renta Básica se encuentra en el ahorro que supondría, tomando en cuenta las prestaciones monetarias actuales a las que sustituiría con su puesta en marcha. También hay que cuantificar como ahorro los efectos positivos en la población destinataria de estas políticas de ingresos garantizados, en la medida en que mejora su salud, su capacidad de formación, su inserción social, con la consiguiente reducción de demanda de algunos servicios públicos para su atención.

        El estudio llega a la conclusión de que con la reforma del IRPF propuesta, la inmensa mayoría de la ciudadanía resultaría beneficiada en sus ingresos netos resultantes. En definitiva, aportan elementos suficientes para un debate racional y riguroso sobre la posibilidad de la Renta Básica universal en España, no solamente por razones normativas y de justicia, sino por los argumentos de carácter técnico que defienden su viabilidad económica.

        El segundo libro es un ensayo en solitario de Daniel Raventós sobre la Renta Básica en el que aborda los aspectos ético-normativos sustentados en las teorías de la justicia y el republicanismo-socialista, así como un análisis de los posicionamientos de los agentes políticos y sociales sobre la cuestión, junto con dos interesantes reflexiones sobre su impacto positivo en la cuestión de la salud mental y el empleo en sus diferentes variedades.

        Parte de la fundamentación filosófica de la Renta Básica como instrumento para hacer realidad el ideal de libertad republicana. La garantía de ingresos es una potente herramienta de emancipación del ser humano, de no dependencia de nadie para la subsistencia, de garantía para la no dominación por el otro. La cuestión de la financiación es prácticamente una referencia continua al libro anterior, que supone sin duda el trabajo más riguroso realizado hasta la fecha sobre su viabilidad económica. Cuando analiza los apoyos estas políticas desde la izquierda y la derecha, identifica puntos de conexión y aspectos de diferenciación, sobre todo en relación al modo de financiarla, las medidas de política económica que deberían acompañarlas, el papel del Estado más allá de su regulación, así como otras medidas de políticas sociales que deberían reforzarlas o no. Sin embargo, es un buen punto de partida encontrar elementos de interés en el debate público en todo el espectro político y social sobre la Renta Básica.

        Sin duda, el capítulo más innovador e interesante a mi juicio es el dedicado al impacto de una política de ingresos garantizados en relación con la salud mental de la ciudadanía. La falta de seguridad y confianza en el futuro tiene unos efectos psicológicos y cognitivos devastadores. Romper el círculo vicioso de causalidad entre mercado laboral, desempleo y precarización, pobreza y salud mental, supone un desafío al que la Renta Básica puede dar una respuesta decisiva. Su impacto psicológico sería contundente, aumentando la autonomía vital y la confianza, incrementando la seguridad y la esperanza en el futuro, favoreciendo las relaciones sociales y la participación, dando sentido y significado a la vida, aumentando la cohesión social desde el sentimiento de formar parte de la comunidad.

        Por lo que respecta al trabajo, tendría un impacto muy positivo en el desarrollo de tareas no instrumentales de alto impacto en la mejora de vida de la comunidad, tales como el trabajo voluntario y los cuidados de las personas dependientes. Otros efectos positivos serían el de aumentar la capacidad de negociación de los trabajadores para no aceptar trabajos en condiciones degradantes, el de poder elegir trabajos a tiempo parcial compatibles con dedicar tiempo a la formación o a los cuidados en el ámbito familiar, así como el desarrollo de proyectos vitales que requieren tiempo para poder dar un rendimiento económico. Garantizar un ingreso mínimo para subsistir resulta además una estrategia útil para afrontar los desafíos de la robotización de los procesos productivos y de la transición energética necesaria para afrontar los efectos del cambio climático. Sin duda habrá transitoriamente colectivos perdedores con estos cambios, pero en nuestra mano está establecer mecanismos que hagan asumible el tránsito proporcionándoles seguridad.

        En definitiva, se trata de dos lecturas muy recomendables que aportan elementos para un debate de calidad sobre la posibilidad de la Renta Básica como respuesta a los cambios sociales, productivos y climáticos de nuestro tiempo.


miércoles, 24 de agosto de 2022

LA IDEA DEL SOCIALISMO

En su libro “La idea del socialismo. Una tentativa de actualización”, el filósofo alemán Axel Honneth formula una interesante propuesta conceptual de un nuevo marco teórico social centrado en el derecho a la libertad, desde una perspectiva alejada del individualismo capitalista y orientada por la consideración de que ésta se desarrolla en un contexto intersubjetivo. Se trata de una reformulación del socialismo como fuente de orientación ético-política, que partiendo de la premisa del modelo liberal de libertad como capacidad del sujeto para seguir en sus acciones las propias intenciones sin obstáculos ni imposiciones, esa “freedom as non-domination” de profundas raíces en el republicanismo cívico, desemboca en una concepción de la libertad social del ciudadano que vive en comunidad, lo que supone la responsabilidad recíproca de sus miembros y una preocupación por el otro.


      Plantea Honneth la conveniencia de pensar el nuevo régimen de negociación democrática de objetivos comunes pensando en categorías de libertad social. La socialdemocracia tiene por delante la oportunidad de resolver el problema de haberse apartado del ideal emancipador original, tomando la idea rectora de la libertad social para estimular una crítica del egoísmo privado capitalista sin descalificar por completo los derechos individuales. Al mismo tiempo, necesita revertir la equiparación hecha por Marx de la economía de mercado con el capitalismo, para poder ganar espacio político para el desarrollo de proyectos alternativos en el mercado. “Las promesas de la Revolución francesa se cumplirían al institucionalizarse la libertad social en el ámbito económico para un “actuar para el otro” y un “complementarse” de los trabajadores”.

    El socialismo democrático debe poner el foco en la visión del valor emancipador de los derechos humanos y de los ciudadanos, surgidos con la Revolución francesa. La idea de libertad social, concilia los tres valores de libertad, igualdad y fraternidad, entendiendo la fraternidad como una condición fundamental de ejecución de la libertad, para que todos los ciudadanos podamos convivir en una comunidad de iguales, disfrutando de igual libertad.

        Su tarea histórica es articular el hecho de que grupos siempre nuevos, que varían según las circunstancias sociales, aúnan esfuerzos para dar a conocer públicamente demandas hasta ese momento no consideradas, e intentan derribar las barreras de comunicación y, así ampliar los espacios de libertad social. En este contexto, se hace necesario un proceso permanente de experimentación de ideas muy distintas, para esbozar las posibilidades de organización de la creación de valor económico, con la ayuda de mecanismos institucionales de acción mutua colaborativa. Su concepción del socialismo trasciende la limitación de los asalariados como sujeto político protagonista del impulso de su ideal, para ampliar su horizonte al conjunto de la ciudadanía con aspiraciones democráticas de ampliar la libertad social.

       En definitiva, una idea esperanzadora del socialismo como plataforma teórica para alcanzar un “consenso transversal” en condiciones de un “pluralismo razonable” en nuestras sociedades democráticas. Una teoría política fundamentada en lo ético, creadora de sentido vital.

miércoles, 27 de julio de 2022

REPENSAR LA POBREZA

¿Sabemos cómo piensan, qué les preocupa, cómo toman sus decisiones las personas que se encuentran en situación de pobreza? En su libro “Repensar la pobreza. Un giro radical en la lucha contra la desigualdad global”, los economistas del MIT y ganadores del Premio Nobel de Economía en 2019 Abhijit V. Barnejee y Esther Duflo, se plantean esta cuestión desde el rigor científico de la observación y el análisis de la realidad a través del mundo. El propósito del libro a través de esta experiencia y las evidencias acumuladas, es hablar de soluciones factibles en la lucha contra la pobreza para poder progresar sobre bases firmes.


        Las causas de que muchas políticas públicas se formulen erróneamente se encuentran en lo que denominan las tres “íes”: ideología, cuando se proponen soluciones dogmáticas sin tener en cuenta la realidad; ignorancia, cuando se actúa desde el desconocimiento de los hechos que rodean el día a día de las personas a las que dirigimos la acción; y la inercia, cuando se producen resistencias a cualquier cambio a pesar de los pobres resultados y se escucha la lapidaria frase de “es que esto siempre se ha hecho así”. Se trata en definitiva de hacer una política social que funcione.

De su estudio de la realidad de la pobreza extraen cinco lecciones prácticas:

1. Los pobres muchas veces carecen de información fundamental y creen en cosas que no son ciertas, por eso y no porque sean menos inteligentes, a menudo acaban tomando la decisión equivocada. Como propuesta, plantean mejorar la cantidad y la calidad de las campañas de información, con mensajes que se ganen su confianza basados en la credibilidad.

2. Sobre los pobres recae la responsabilidad de demasiados aspectos de su vida, mientras que en las sociedades más desarrolladas económicamente muchas decisiones están tomadas institucionalmente por nosotros.

3. Hay buenas razones para creer que faltan mercados para los pobres o que, en algunos de ellos, sen enfrentan a precios muy desfavorables. Hay un amplio margen de la acción de los gobiernos para actuar en este terreno, apoyando al mercado para que ofrezca las condiciones necesarias o, si no funciona, para que considerara la provisión de los servicios por su cuenta.

4. Los países no están condenados al fracaso porque sean pobres ni porque hayan tenido una historia desafortunada, sino porque se han producido algunos fallos evitables en el diseño detallado de las políticas y con las ubicuas tres “íes”: ideología, ignorancia e inercia. La parte positiva y esperanzadora es que cabe la posibilidad de mejorar la gobernanza y las políticas, siempre existe un margen de mejora.

5. Las expectativas sobre lo que puede o no puede hacer la gente se convierten demasiado a menudo en profecías autocumplidas. No es fácil cambiar las expectativas, pero tampoco es imposible, y lo que es más importante, el rol de las expectativas implica que el éxito, a menudo, se retroalimenta, generando círculos virtuosos.

        Se trata en fin, de mirar a la pobreza más de cerca, de realizar una comprensión paciente de esta realidad para identificar las trampas de pobreza, teniendo siempre presente la esperanzadora conclusión de que los cambios pequeños pueden tener efectos grandes. “Podemos dejar de fingir que hay alguna solución sencilla y, en su lugar, podemos unir nuestras manos a las de millones de personas bienintencionadas de todo el mundo en la búsqueda de muchas ideas, grandes y pequeñas, que algún día nos llevarán a ese mundo en el que nadie tenga que vivir con 99 centavos al día”.


lunes, 11 de julio de 2022

MISIÓN ECONOMÍA

En su libro “Misión economía. Una guía para cambiar el capitalismo”, la economista Mariana Mazzucato toma como ejemplo la movilización que supuso el proyecto espacial de la Misión Apolo, para plantear la posibilidad de aplicar este modo de gestión de proyectos a los problemas de nuestro tiempo, con la misma imaginación, espíritu, audacia y medios que consiguieron llevar al hombre a la luna.


        Desde luego, el planteamiento es muy inspirador al tiempo que desafiante. La autora plantea la tesis de que las respuestas a los problemas de la humanidad, dependen más de nuestra capacidad para la organización de la economía acorde con los fines que nos propongamos, que de la cantidad de dinero que pongamos en ello.

      Se trataría de dotar al Estado de la competencia necesaria para actuar, teniendo en cuenta los resultados que puede provocar nuestra acción pública, incluidos los resultados indirectos y los diferentes impactos en el conjunto de la economía. Una acción orientada por misiones requiere la colaboración con el sector privado, planteando objetivos compartidos ambiciosos, inspiradores, catalizadores de la innovación, siendo capaces de imaginar un futuro mejor y organizando las inversiones públicas y privadas para lograrlo.

     La creación de valor público supone una acción en el conjunto de la economía que se mueve en la predistribución ex ante, complementaria de la función redistributiva del Estado como parte de la política económica. Es posible reimaginar la economía y el futuro de nuestras sociedades, con proyectos orientados al crecimiento inclusivo y sostenible, que generen riqueza bien distribuida en el conjunto de la sociedad. Para ello es preciso abrir la acción política a la participación, para sumar esfuerzos y multiplicar resultados, empezando por la esperanzadora iniciativa de repensar el futuro juntos.

     Para esta transformación de las políticas económicas son precisos gobiernos dotados de competencias dinámicas consistentes en la capacidad de definición de rutas y direcciones estratégicas de la acción pública, organizaciones eficientes orientadas a conseguir resultados, evaluación permanente durante todos los procesos desde el diseño hasta la ejecución final de los proyectos, así como la audacia de compartir riesgos y recompensas con el sector privado a lo largo del camino.

    En definitiva, una lectura muy recomendable que anima a plantearnos un nuevo énfasis en la experiencia y en el espacio público como un espacio en el que sentirse seguro aun estando en desacuerdo, imaginando juntos otro mundo y estando dispuestos a luchar por él.

jueves, 7 de julio de 2022

SALUD MENTAL: ¿OTRO MODELO ES POSIBLE?

Esta semana he podido participar como alumno en el curso de verano organizado por la Universidad de Málaga con el sugerente título de “Salud mental: ¿otro modelo es posible?”, que se ha celebrado en la sede de la Fundación María Zambrano en el municipio de Vélez-Málaga.


     Ha sido una experiencia muy interesante, tanto por la calidad de los ponentes que han impartido la formación, como por las cuestiones puestas sobre las mesas de debate, en las que se ha podido dialogar desde diferentes puntos de vista sobre las políticas sanitarias y sociales de atención a las personas que atraviesan situaciones que afectan a su salud mental. Una aportación significativa al proceso de formación continua de los profesionales que trabajamos en la red de servicios sociales de Andalucía.

      La participación de personas que han vivido en primera persona su paso por los servicios sanitarios públicos de salud mental, ha aportado a cada una de las sesiones un elemento empático que sin lugar a dudas ha resultado enriquecedor, tanto para aportar al conocimiento el punto de vista de los usuarios de las políticas públicas, como para transformar la visión de los profesionales y poder darnos cuenta de que tratamos con vidas humanas, con sus contextos sociales y familiares, con su historia de vida.

       Sin lugar a dudas, estos formatos interdisciplinares tienen la virtud de poner sobre la mesa la necesidad de reformas de los sistemas de atención, así como la importancia de coordinar todos los recursos disponibles para multiplicar el impacto de las políticas públicas de atención a las personas que atraviesan situaciones que afectan a su salud mental.

   Se han abordado aspectos psiquiátricos, jurídicos, institucionales y organizativos, de gran relevancia. En definitiva, una experiencia muy recomendable, por la que quiero felicitar a la Fundación General de la Universidad de Málaga en la persona de los codirectores del curso, José Miguel Pena Andreu y Carmen Sibajas Rico. Os animo a participar en la programación formativa de la UMA para este verano que acaba de comenzar.

        En este enlace podéis ver el contenido de la programación del curso y los ponentes que han participado:

Salud mental: ¿otro modelo es posible?



jueves, 30 de junio de 2022

UTOPÍA PARA REALISTAS

Un mapa del mundo que no incluya Utopía no es digno de consultarse, pues carece del único país en el que la humanidad siempre ha acabado desembarcando. Y cuando lo hace, otea el horizonte y al descubrir un país mejor, zarpa de nuevo. El progreso es la realización de utopías”. Con esta cita de Oscar Wilde comienza su libro “Utopía para realistas” Rutger Bregman.


     El autor plantea una visión de la utopía que no se identifica con un compendio cerrado de soluciones dogmáticas a los problemas de nuestro tiempo, sino como una brújula que nos debe guiar en la acción de búsqueda de buenas prácticas para una vida mejor. Se trata de plantear las preguntas correctas que nos lleven hacia las soluciones transformadoras, sin las que la política se reduce al limitado campo de la gestión de los problemas.

        En definitiva, se trata de dirigir nuestras mentes al futuro, valorar el fin por encima de los medios, preferir lo bueno a lo útil, considerar nuevas alternativas y formar nuevos colectivos para hacerlas posibles. Poner el rumbo de la acción en la construcción de alternativas que activen la imaginación para generar esperanza, impulsar la iniciativa y desencadenar el cambio. Como defendía Bertrand Russell, “no es una utopía acabada lo que debemos desear, sino un mundo donde la imaginación y la esperanza estén vivos y activos”.

    Bregman plantea el reto de salir de lo que denomina el “socialismo de perdedores”, para recuperar el lenguaje del progreso, diciendo alto y claro que el verdadero problema no es la deuda pública, sino el endeudamiento excesivo de hogares y empresas, que combatir la pobreza es una inversión que produce abundantes réditos, que los trabajos mejor remunerados no son siempre los que más aportan al bien común de la sociedad.

Plantea recuperar lo que denomina el lenguaje del progreso en torno a seis ejes:

¿Reformas? Por supuesto, reestructuremos en profundidad el sector financiero, obligando a los bancos a aumentar sus reservas para que no se hundan cuando llegue otra crisis, denunciemos y eliminemos los paraísos fiscales, para que los ricos realmente aporten la parte que les corresponde.

¿Meritocracia? Adelante con ella, vamos a pagar a la gente en función de su contribución real al bien común, enfermeras, maestros, profesionales de los cuidados tendrían un aumento sustancial.

¿Innovación? Desde luego, incentivando que el mejor talento se dedique a trabajos científicos, de servicio público y docentes.

¿Eficacia? De eso se trata, cada euro invertido en una persona sin hogar supone el triple o más de ahorro en atención sanitaria, policía y costas judiciales, resolver los problemas es mucho más eficaz que administrarlos.

¿Recortar el estado niñera? Exactamente, dejemos de gastar una ingente cantidad improductiva de dinero en burocracia, demos a todos una renta básica, capital riesgo para la gente, y tendremos el poder de fijar el rumbo de nuestras propias vidas.

¿Libertad? Por supuesto, proporcionemos libertad económica a nuestros conciudadanos, para dedicarse a tareas muchas veces menos lucrativas pero más interesantes, redefinamos nuestro concepto de trabajo.

    Un libro provocador, muy bien documentado con una batería de datos empíricos que refuerzan sus propuestas de renta básica universal, semana laboral de 15 horas y de un mundo sin fronteras, para pensar en que otra economía es posible y que merece la pena ponerse manos a la obra para lograrla.



miércoles, 8 de junio de 2022

INGRESO BÁSICO

El libro de Philippe Van Parijs y Yannick Vanderborght es una síntesis crítica y global de la bibliografía producida, multidisciplinaria, plurilingüe y en rápida expansión, sobre las políticas públicas de ingreso básico a nivel mundial. Una suerte de enciclopedia sobre la materia, en la que se aborda el ingreso básico como instrumento para restablecer la confianza y la esperanza en el futuro de nuestras sociedades, de nuestras democracias, para hacer posible una libertad verdadera y para todos.


        La libertad es una cualidad humana que se desarrolla en muchos de sus aspectos dentro de un espacio público compartido en el que convivimos. Somos ese animal político aristotélico que ejerce su autonomía vital dentro de una serie de condiciones de realización que son eminentemente sociales. Solamente seremos igualmente libres si somos capaces de definir un marco institucional político, social y económico que garantice la igualdad de condiciones para actuar para todos.

    Las políticas de ingreso básico cumplen esta finalidad, siendo un pilar fundamental para construir una sociedad libre, donde la verdadera libertad esté distribuida equitativamente con ciudadanos empoderados por su autonomía económica. Un buen suelo de condiciones económicas básicas garantizadas, supone el mejor de los cimientos sobre los que edificar sociedades justas, libres y prósperas.

        El libro aborda la fundamentación ética, económica y política de la renta básica, con una batería de documentación y datos empíricos que contribuyen a un debate racional sobre su bondad, eficiencia y viabilidad. Resulta una lectura muy recomendable para despejar muchas dudas, desmontando con elocuencia muchos prejuicios al respecto, sustentados en el desconocimiento de su realidad como formulación teórica y de las experiencias desarrolladas a lo largo de la historia.

        Desde un punto de vista económico, contribuye a abordar los desafíos del impacto de la automatización en los procesos productivos, que tiene como resultado que el aumento de la productividad se pueda materializar con menos participación del factor trabajo humano, así como los cambios necesarios en el modelo productivo que debemos llevar a cabo como humanidad, para afrontar los desafíos del cambio climático donde nos jugamos nuestra supervivencia como especie en el planeta.

        Aporta argumentos sólidos sobre la viabilidad económica de las políticas de renta básica, así como las diferentes formas de financiar su implementación, basados en análisis econométricos, datos empíricos sobre experiencias llevadas a cabo y estimaciones realistas sobre su coste abordable gradualmente. Todo ello con el propósito de promover el debate serio y riguroso sobre su puesta en marcha, animando al lector a convertirse en un activista del cambio, del impulso de experiencias para comenzar a recorrer el camino hacia el ingreso básico universal incondicional, paso a paso, con pragmatismo sensato, manteniendo la visión en el objetivo utópico de caminar hacia otra política económica posible.