lunes, 30 de mayo de 2022

LA ESPAÑA HERIDA

         La reciente publicación del libro de Jordi Sevilla “La España herida. Las 6 brechas sociales y cómo corregirlas”, supone una aportación muy necesaria para elevar la calidad y el nivel del debate público en torno a los problemas que afectan a la mayoría de la ciudadanía. Una lectura necesaria en tiempos de polarización política, que se alimenta de los conflictos sociales para tensionar las costuras de la convivencia y poner en peligro nuestra democracia. Las causas del malestar del que se alimentan los populismos iliberales aparecen identificadas en este libro, en un ejercicio analítico fundamentado en estudios, informes y datos rigurosos, que persigue la descripción de los problemas con el propósito constructivo de apuntar iniciativas y soluciones viables.



        Supone por tanto, un ejercicio de conocimiento útil para sentar las bases de un debate racional para el diseño de políticas públicas, encaminadas a resolver problemas reales de nuestra sociedad, nuestra economía y nuestro sistema político. Estamos ante un cambio de ciclo impulsado por tres vectores: la ruptura de la cohesión social a consecuencia del avance de la desigualdad; una globalización excesiva, rápida, sin gobernanza ni contrapesos; las disrupciones provocadas por el cambio climático, los algoritmos y la computación. La consecuencia de estos fenómenos se traducen en el fraccionamiento de nuestras sociedades, la reducción de la utilidad de las políticas en el ámbito nacional y la aceleración de los cambios que provocan una sensación de vértigo e incertidumbre.

        El autor identifica 6 brechas de esta España herida y polarizada:

  1. Ricos / Pobres.

  2. Mujeres / Hombres.

  3. Jóvenes / Mayores.

  4. Rural / Urbano.

  5. Turbocapitalismo / Retrocapitalismo.

  6. Analógico / Digital.

        El incremento progresivo de la desigualdad entre ricos y pobres se ha convertido en un fenómeno estructural, que requiere de políticas públicas de redistribución puesto que el crecimiento económico no se traslada a los trabajadores, apareciendo el fenómeno social de personas atrapadas en la trampa de la pobreza con empleos precarios y de bajos salarios. Por otra parte, el ascensor social se muestra averiado desde hace tiempo, generando una enorme desconfianza entre los más vulnerables sobre las posibilidades de logra la movilidad social ascendente sobre la base del esfuerzo y el mérito.

     La brecha de género existe y se manifiesta en una mayor precariedad del trabajo femenino, una terciarización considerable de los trabajos desempeñados por mujeres, así como la mayor participación de éstas en labores no remuneradas, fundamentalmente en la economía de los cuidados.

        Los jóvenes son uno de los colectivos más castigados por las sucesivas crisis, lo que disminuye considerablemente sus expectativas de futuro. La inseguridad laboral de este colectivo, sumada a las dificultades para la emancipación residencial agudizada por el incremento progresivo del precio de la vivienda, tanto en propiedad como en alquiler, hacen muy difícil e incluso imposibilitan plantearse un proyecto familiar para la mayor parte de la juventud.

    Los entornos rurales sufren un mayor envejecimiento de la población, así como la masculinización del territorio. La despoblación de las áreas rurales, la menor cuantía de las rentas de la población y la infradotación de servicios públicos en relación a los espacios urbanos, dificultan el desarrollo de la España vaciada.

       En nuestra estructura económica conviven el turbocapitalismo, con compañías altamente digitalizadas, con gran presencia en los mercados internacionales y capacidad permanente de innovación, con el retrocapitalismo representado por pequeñas y medianas empresas, con menor intensidad tecnológica e innovadora, necesidad de protección frente al mundo exterior y menor aportación de valor añadido en la producción de bienes y servicios.

     La última de las brechas descritas es la que separa lo analógico de lo digital, siendo un desafío mejorar las competencias TIC de trabajadores y población en general, en un mundo en continua revolución tecnológica que exige de una capacitación permanente sostenida en el tiempo.

      En cada uno de los capítulos, Jordi Sevilla plantea posibles soluciones para dar respuesta a cada una de las brechas, haciendo un ejercicio propositivo encomiable y siempre con el afán de promover un debate racional en torno a los problemas que social, económica y políticamente debemos afrontar irremediablemente como país. Una lectura muy recomendable, para acometer sin prejuicios y con actitud crítica para un diálogo constructivo en torno al futuro de España.

miércoles, 25 de mayo de 2022

LA HORA DE LA VERDAD


        La semana pasada Aimar Bretos entrevistaba al politólogo Moisés Naím, sobre el auge de los discursos autoritarios que amenazan nuestras democracias y que se articulan en torno a lo que él denomina “las tres pes”, populismo, polarización y postverdad. El populismo se alimenta del sufrimiento de los perdedores de las crisis, ofreciéndoles soluciones simplonas propias de magos de la tribu a problemas complejos que requieren políticas muy bien elaboradas para poder resolverlos. La polarización busca la aniquilación del adversario, estableciendo una línea divisoria entre buenos y malos patriotas, de modo que o estás conmigo o estás contra mí, triturando el respeto al pluralismo político como base de la convivencia. La postverdad se encarga del uso sistemático de la mentira como instrumento de comunicación política, inyectando falsas noticias cargadas de prejuicios señalando a los culpables de las desgracias del pueblo, envenenando el espacio público que compartimos.

    Ante este diagnóstico, se imponen medidas inmediatas y expeditivas para contener el contagio del virus político iliberal que surge desde los extremos del tablero político, en sus variadas versiones tanto a derecha como a izquierda. Son necesarios lo que se han venido a denominar “cordones sanitarios”, para impedir que los partidos antisistema accedan al poder y gobiernen contra la democracia desde las instituciones democráticas. Pero identificado el mal que aqueja al cuerpo político y establecida la terapia de choque para contener su extensión, se precisa de una terapia adecuada que sane el maltrecho estado en que se encuentra. Es necesario un liderazgo que sepa “hacerse cargo del estado de ánimo de la gente”, como diría Felipe González, para articular un programa político integrador y que aporte un horizonte de esperanza veraz a base de reformas útiles para mejorar la vida de la ciudadanía.





    Se equivocaría Emmanuel Macron si pensara que con el resultado de las presidenciales francesas todo ha quedado resuelto. Negar que existen profundas causas de descontento y frustración de las que se alimentan los populismos iliberales es negar la realidad, siendo imposible una acción eficaz y eficiente a espaldas de lo que ocurre en el día a día de asalariados, autónomos y jóvenes, los colectivos más golpeados por las crisis financiera y pospandémica con las que hemos comenzado el siglo XXI. Las propuestas de la ultraderecha nacionalpopulista plantean una vuelta a un pasado idealizado donde supuestamente fuimos felices y vivíamos seguros, que ya no existe porque el mundo ha cambiado con la irrupción de las nuevas tecnologías y la ultraconectividad a nivel planetario de la economía mundial. Ante esto solamente cabe hablar a la gente con la verdad por delante, aunque resulte dura por ineludible, explicándoles que la política no puede resolver todos los problemas, de todas las personas y al mismo tiempo.


    Quienes prometen por encima de sus posibilidades de gestionar la realidad, los que aseguran que no dejaremos a nadie atrás, que saldremos mejores y que el escudo social nos protegerá a todos de todo mal, son fabricantes de la frustración de la que se alimenta el monstruo irracional antisistema. Se trata de hacer propuestas sobre bases racionales y saber explicarlas, desmontar con razones las mentiras de los falsos profetas de las soluciones mágicas, y convencer a la ciudadanía de que es posible hacerlo, de que tenemos un plan viable, de que el camino será duro pero pondremos todo el esfuerzo en salir repartiendo con equidad los sufrimientos. En todas las crisis hay pérdidas, la cuestión es distribuirlas de modo que todos perdamos algo para ganar juntos un futuro mejor.


     En su libro “Otra política es posible” Ignacio Urquizu reflexiona sobre los dos tipos de liderazgo que puede elegir un dirigente político, “se enfrenta a un dilema: o bien «escuchar» a la mayoría —o el discurso que dicen que mantiene la mayoría social— y hacer suyo lo que piden; o bien defender un proyecto político y convencer a una mayoría para que confíe en él”. Liderar a la sociedad no consiste en dar la razón a los relatos que predominan, sino contraponer un modelo de sociedad y seducir a una mayoría, con propuestas concretas sobre las que sea posible discutir, intercambiar argumentos a favor y en contra, sentar las bases de la discusión pública sobre razones en lugar de emociones. Porque la racionalidad del debate político es la que permite alcanzar acuerdos, encontrar puntos en común y avanzar en la senda de mejora de las condiciones reales de la vida de las personas.


      El nuevo presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, ha presentado un “Plan de medidas urgentes y extraordinarias en defensa de las familias y la economía de España”, un documento serio y riguroso, respaldado por un análisis económico serio, con el que se puede discrepar en algunas cuestiones desde una perspectiva socialdemócrata de izquierdas, pero al que no se puede negar su utilidad para sentar las bases de un sano debate racional sobre políticas públicas. La respuesta desde el gobierno debe ser exponer su propuesta de país y su plan de futuro, para sobre esas bases iniciar una conversación constructiva que sirva al bien común. Por el momento, el cambio de estilo en el nuevo líder de la derecha moderada es esperanzador. Por sus hechos y sus alianzas en el futuro lo juzgaremos.

Publicado en Confidencial Andaluz el 28 de abril de 2022.

viernes, 25 de marzo de 2022

SON LAS REGLAS DEL JUEGO, AMIGO

En la película “El puente de los espías” el abogado James B. Donovan, interpretado magistralmente por Tom Hanks, le da una lección sobre la democracia americana al agente de la CIA que cuestiona que existan reglas en la lucha contra el comunismo durante la Guerra Fría. “Yo soy irlandés y usted alemán. ¿Qué nos hace a ambos americanos? Las reglas, se llaman Constitución, son lo que nos une, así que no me diga que no hay reglas”.

    Y es que en eso consiste fundamentalmente la democracia como sistema político, en una arquitectura institucional que nos comprometemos a respetar, diseñada mediante reglas jurídicas para garantizar la libertad, limitando los poderes, garantizando los derechos y las libertades, y que se pone negro sobre blanco en un texto, nuestra Constitución, que tiene como finalidad hacer posible la convivencia cívica en sociedades libres, plurales y diversas.

    En España bien lo sabemos y fuimos capaces de hacerlo posible. Las generaciones de mis padres y mis abuelos pusieron cuanto pudieron de su parte para la reconciliación entre españoles, para lograr grandes acuerdos económicos y sociales como los Pactos de la Moncloa y para aprobar la Constitución de 1978 abriendo nuestro país al periodo más prolongado de pacífica convivencia democrática entre compatriotas. Yo me proclamo orgulloso hijo y nieto del ‘régimen del 78’.

    Hoy percibimos que el populismo amenaza nuestras democracias, o más bien los populismos, porque los vientos amenazadores soplan tanto desde estribor como desde babor. Y es que la primera fuerza política que pegó un puñetazo en el tablero político español fue Podemos. Ahí están las hemerotecas para recordar las gruesas palabras de su líder en las tertulias televisadas, esos Sálvame del ‘political show business’. Son memorables sus arremetidas contra lo que denominaba con desprecio ‘el régimen del 78’, que fue resultado según él de las claudicaciones de una ‘izquierda domesticada’ que se rindió servilmente a los poderes fácticos del posfranquismo, planteando la ruptura de los consensos sobre los que se asienta nuestra Constitución, hasta el punto de abogar por el reconocimiento del ‘derecho de autodeterminación’ haciendo el juego al independentismo separatista de las élites catalanas.

    Sus mensajes socavan la legitimidad de nuestro sistema político, basado en la democracia liberal representativa, la economía social de mercado y la unidad de España respetando su diversidad en una estructura cuasifederal. ¿Pero acaso pensaba Podemos que los consensos se podían romper solamente desde la extrema izquierda? Claro que no, su verborrea sembró el surgimiento de una reacción nacionalpopulista de extrema derecha y la aparición de VOX, que se quiere apropiar de la idea de la defensa de España, que viene a poner orden para detener la deriva ‘bolivariana comunista’ de nuestra sociedad, que también habla de la ‘derechita cobarde’ que no es capaz de plantar cara a la ‘cultura progre’ y que considera que en la Constitución del 78 se hicieron demasiadas concesiones a la izquierda y a los nacionalistas de algunos territorios.

    ¿Y ante este panorama, qué hacer para defender nuestras democracias? Mucho y depende de nuestra voluntad, porque los buenos propósitos sin voluntad decidida son palabras vacías. Dejemos la palabrería inútil a los populistas y pongámonos a trabajar los demócratas codo con codo como lo hicieron nuestros abuelos y nuestros padres. Para empezar, yo no quiero gobiernos en los que entre la ultraderecha a intentar imponer su estrecha forma de entender el mundo en nuestras vidas, como tampoco quiero a los populistas desde el izquierdismo infantilizante haciendo de las suyas desde los consejos de gobierno. Son más que necesarios acuerdos entre las fuerzas políticas moderadas que defiendan la democracia liberal y sus instituciones. Y para ello una propuesta, un pacto que facilite el gobierno del partido político más votado, si la alternativa es gobernar con la extrema derecha, la extrema izquierda o los independentistas, que no buscan sino dividir y enfrentar, como si hubiese buenos o malos españoles patriotas, o que quieren volar los pilares sobre los que se sustenta nuestra convivencia pacífica.

    Un PSOE que se alinea con los populistas de Podemos, que recaba apoyos de independentistas y postetarras, alimenta el monstruo de la ultraderecha como reacción a sus posiciones. Cuando los diputados de Bildu o del independentismo catalán suben al estrado del Congreso de los Diputados a chulear al gobierno de España, alardeando de que vienen a romper nuestro sistema político, le hacen el caldo gordo a la extrema derecha.

El Partido Popular ha tenido una primera oportunidad en Castilla y León para abrir un nuevo tiempo político ante los populismos que amenazan a nuestras democracias, para estar a la altura de la derecha europea centrada, pero su decisión es un enorme error desesperanzador. Meter en el gobierno por primera vez a la ultraderecha nacionalpopulista de VOX, hace más grande a VOX y menos útil para nuestro sistema democrático al PP. Y ojo con contribuir a romper las reglas del juego y debilitar las instituciones que sustentan nuestra convivencia democrática, porque es un juego peligroso que sabemos cómo empieza y cómo puede terminar si replicamos los errores del siglo XX en el siglo XXI.

Publicado en El Confidencial Andaluz el 14 de marzo de 2022.

Son las reglas del juego, amigo

miércoles, 9 de marzo de 2022

COMPETENCIAS DIRECTIVAS Y ESTILO DE LIDERAZGO. ÉTICA Y RESPONSABILIDAD PÚBLICA

Seguimos avanzando en el MOOC del Instituto Andaluz de Administración Pública IAAP sobre “Dirección Pública”. En el Módulo 3 hemos abordado las competencias directivas y la importancia que tienen en el buen funcionamiento de los equipos humanos de las Administraciones Públicas. El ejercicio práctico versa sobre la aplicación de una competencia directiva, poniéndola en conexión con los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS de la Agenda 2030.

    He elegido como competencia directiva la ORIENTACIÓN AL CIUDADANO Y CIUDADANA, que se ajusta de un modo más adecuado a los servicios sociales y la atención a las personas en situación de dependencia.

     Todo el sistema de servicios sociales está orientado a la protección de los más vulnerables, a la promoción de su autonomía personal y a los cuidados que necesitan para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.

       El conjunto de prestaciones y servicios que integran estas políticas públicas deben estar orientados a la atención de sus necesidades, con una manera de llevarlas a cabo que tenga en cuenta su realidad vital y con una enorme capacidad de adaptación a los cambios que se producen en un mundo en continua transformación.

Este es mi DECÁLOGO DE LA ORIENTACIÓN AL CIUDADANO Y CIUDADANA:

    El Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS de la Agenda 2030 en el que enmarco el decálogo es el 10, que persigue la reducción de las desigualdades, y en concreto la meta 10.2 Inclusión social, económica y política, para que de aquí a 2030 se logre potenciar la inclusión social económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, discapacidad, raza, etnia, origen, religión, o situación económica u otra condición.

    El desarrollo de la competencia directiva de Orientación al Ciudadano y Ciudadana es una herramienta tremendamente eficaz para lograr una mayor eficacia y eficiencia de las políticas públicas de inclusión social.

    El trato que seamos capaces de dar a los destinatarios de servicios y prestaciones del sistema de servicios sociales, redundará en su sensación de mejora de su dignidad y bienestar como ciudadanos en condiciones de igualdad con el resto de la población. La escucha activa y la capacidad de detectar nuevas necesidades, problemas y retos, mejoraran la eficacia y eficiencia de la Administración para atender a estos colectivos. La comunicación es muy importante, para mejorar que se produzca el mayor uso posible de las oportunidades que se ofrecen a estas personas para mejorar sus vidas.

En definitiva, convertir a la ciudadanía en el centro de atención de las políticas sociales.

Decálogo de la orientación al ciudadano y ciudadana

Mi Padlet del MOOC IAAP Dirección Pública



lunes, 7 de marzo de 2022

CURSO ONLINE DE DERECHO Y DISCAPACIDAD. NUEVO SISTEMA DE APOYOS Y OTRAS INSTITUCIONES

        La semana pasada concluyó el primer curso intensivo de 21 horas, organizado por la Sección de Diversidad Funcional del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga, sobre “Derecho y Discapacidad. Nuevo sistema de apoyos y otras instituciones”. La experiencia ha resultado muy satisfactoria, tanto por la calidad de los ponentes como por la amplitud de perspectivas abordadas en los contenidos. El régimen jurídico de los apoyos a las personas con discapacidad para el ejercicio de su capacidad jurídica, tanto en los planos civil y penal, como administrativo, ha sido objeto de un amplio desarrollo durante las sesiones formativas.



        La reforma introducida por la Ley 8/2021, de 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo a las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica, es el eje de esta iniciativa de formación que resulta muy oportuna para ponerse al día en los conocimientos jurídicos sobre esta materia.

        La Ley 8/2021 supone un cambio de paradigma en la consideración de la capacidad jurídica de las personas con discapacidad, marcada por los principios inspiradores de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad hecha en Nueva York en 2006. De un sistema marcadamente paternalista basado en la protección, se pasa a un sistema de plena consideración de la dignidad de todas las personas independientemente de sus condiciones físicas, sensoriales y mentales, desapareciendo la distinción entre capacidad jurídica y capacidad de obrar. Todas las personas son consideradas como sujetos titulares de sus derechos, siendo considerada la discapacidad como una situación que puede generar barreras para su ejercicio, por lo que se les deberá proveer de un sistema de apoyos para garantizar su pleno desarrollo por sí mismas en igualdad de condiciones con los demás.

        Desaparece por tanto la tutela de las personas con discapacidad mayores de 18 años, pasando de un modelo de sustitución de su voluntad a uno de respeto a su voluntad, deseos y preferencias, prestando los apoyos que resulten necesarios para que sea ella misma quien tome sus propias decisiones. Sin duda supone un desafío para todos los operadores jurídicos, por lo que tiene de cambio profundo de mentalidad al abordar la realidad de las personas con discapacidad y su desenvolvimiento como actores jurídicos. La guarda de hecho ejercida por persona próxima al discapacitado, generalmente en el ámbito familiar más cercano, se convierte en medida de carácter no formal, permanente y estable, dotándola de un régimen jurídico que refuerza su eficacia. Junto con ésta, aparecen reforzadas las medidas de apoyo de carácter voluntario, que serán las que tendrán un carácter preferente, reforzando la autonomía de la voluntad de la persona con discapacidad para tomar sus decisiones. Las medidas judiciales solamente podrán acordarse en supuestos bien de ausencia de otras medidas de apoyo, de carácter voluntario o la propia guarda de hecho, o bien cuando éstas no se estén ejerciendo de modo diligente y se aprecie una situación perjudicial para la persona con discapacidad, siendo excepcional la curatela con facultades representativas.

        Las medidas de apoyo voluntarias son la autocuratela, que supone un marco de previsión en el que la propia persona previendo que pudiera aparecer una situación de discapacidad, establece las medidas de apoyo que considere oportunas a futuro, y el acuerdo de apoyos, por el que formaliza jurídicamente en el momento presente quién y con que facultades la apoyará para la toma de sus decisiones vitales. Todo ello se deberá documentar en escritura pública, por lo que los notarios alcanzan un papel fundamental en el nuevo sistema de provisión de apoyos contribuyendo a la desjudicialización de esta materia, junto con la decisión de reforzar la configuración de la guarda de hecho.

        En la Convención de Nueva York, se incluye a las personas con discapacidad como todas aquellas que tengan deficiencias físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás. La discapacidad por tanto, es una situación de la persona con independencia de que haya obtenido algún reconocimiento administrativo, que tiene que ver con las barreras existentes para que pueda desarrollarse plenamente y en igualdad de condiciones con el resto de sus conciudadanos, siendo por tanto las medidas de apoyo las estrictamente necesarias para superar dichas barreras y proporcionadas al caso concreto con la menor intromisión en su voluntad, deseos y preferencias.

        Un curso muy recomendable en definitiva, por cuya organización quiero felicitar a la Sección de Diversidad Funcional de nuestro Colegio de Abogados, animando a cualquiera que tenga interés en esta materia a realizarlo en futuras ediciones.

jueves, 3 de marzo de 2022

LA PERSPECTIVA ESTRATÉGICA EN LA DIRECCIÓN PÚBLICA

Está siendo muy interesante e inspiradora la experiencia de participar en el MOOC del Instituto Andaluz de Administración Pública (IAAP) sobre "Dirección Pública". El Módulo 2 ha versado sobre la perspectiva estratégica en la dirección pública, incorporando al desempeño de la función directiva la definición de la visión, misión y valores de las organizaciones.

La actividad evaluable ha consistido en definir la misión de una organización, en relación con un Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, así como un análisis DAFO y las correspondientes propuestas CAME.

He realizado el trabajo reflexionando sobre la actividad de la Agencia Andaluza de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía (ASSDA) en la que desarrollo mi trabajo como empleado público. Ha sido un ejercicio muy interesante.

Os dejo el enlace a mi Padlet con el resultado:


miércoles, 16 de febrero de 2022

“UN PLANETA DIFERENTE, UN MUNDO NUEVO. CÓMO EL CALENTAMIENTO GLOBAL ESTÁ CAMBIANDO NUESTRA VIDA COTIDIANA”

Léanlo, el libro de Isidoro Tapia es un libro diferente sobre el cambio climático. Un texto ameno, apoyado en el rigor de la evidencia científica y sobre todo esperanzador. El calentamiento global es una realidad de nuestro tiempo, ya está aquí y se manifiesta en el cambio climático, un proceso planetario que está cambiando y cambiará nuestras vidas. Que lo haga de un modo dramático o que seamos capaces de adaptarnos con previsión y aminorar sus efectos tanto como podamos depende de nosotros. Es necesario, y buenas noticias, es posible.




        Cada uno de los capítulos viene precedido de un relato futurista, que proporciona una eficaz narración literaria que nos sitúa en ese mundo nuevo más cercano de lo que acostumbramos a pensar, consecuencia de los efectos del calentamiento global del planeta sobre el clima. El autor nos sitúa de una manera muy gráfica a través de una familia intercultural que vive en la España de un futuro cercano, en los estilos de vida que surgirán como consecuencia necesaria de la adaptación a las alteraciones climáticas. Además, jalona el recorrido de los temas en cada capítulo con interesantes anécdotas, datos históricos y citas de personalidades que muestran un profundo poso ilustrado a lo largo de todo el libro.

     Comienza con un análisis con bases científicas fundadas en el conocimiento y la evidencia acumulados sobre este fenómeno, que despeja toda duda razonable sobre su realidad tangible. Plantea al mismo tiempo las dificultades de abordar un fenómeno planetario desde los límites fronterizos de los Estados nación, contribuyendo a que tomemos conciencia de la necesidad de fortalecer los mecanismos de colaboración internacional si queremos conseguir resultados exitosos.

    Los desafíos demográficos y los cambios en el modo de vida de las familias; las transformaciones que deberán afrontar las empresas, con innovaciones sociales y tecnológicas para dar respuesta desde el mercado a las necesidades de adaptación a las alteraciones climáticas; los retos a los que el urbanismo deberá aportar soluciones para plantear una vida en las ciudades menos contaminante y más eficiente en el uso de la energía; así como las respuestas que la política deberá proporcionar a los problemas de la transición energétia, con sus ganadores y perdedores, para lograr que la cohesión social que necesitan nuestras democracias no se resienta peligrosa e irreversiblemente aumentando las brechas de desigualdad.

       Isidoro Tapia realiza una presentación realista del problema, con un riguroso tratamiento de la evidencia científica disponible, abordando respuestas propositivas de posibles líneas de acción, para salir de este grave riesgo humanitario bien parados desde un pragmatismo que resulta esperanzador. Su confianza en la voluntad humana y en la capacidad de la ciencia para encontrar respuestas innovadoras, hace de la lectura de este libro una experiencia muy recomendable y tranquilizante. Estamos a tiempo y no hay tiempo que perder para actuar, ahora mismo.